LA MEMORIA Y ESFUERZO DE NUESTROS HÉROES Y HEROÍNAS SON SAGRADOS.
No me cansaré de reconocer, la entrega constante de nuestros militares y policías. Mientras muchos colombianos duermen tranquilos, ellos siguen en el terreno, enfrentando el narcotráfico y el terrorismo con valor, disciplina y convicción.
Su compromiso no se ha detenido ni un solo día. Los hechos lo demuestran: cada 20 horas, en algún lugar del país, hay un combate contra las estructuras narcoterroristas.
En estos cuatro años nuestros militares y policías han neutralizado más de 16.000 integrantes de los grupos armados organizados ilegales, incluidos 24 bombardeos ejecutados sin afectación a la población civil. Este resultado es obra de la Fuerza Pública, y así debe reconocerse.
Ese esfuerzo también ha tenido un costo profundo: más de 400 héroes y heroínas han entregado su vida, y más de 1.600 resultaron heridos en cumplimiento del deber.
A ellos, a sus familias, a las viudas y los huérfanos, les debemos memoria, gratitud y respeto permanente.