ninguna ruptura me ha dolido tanto como cuando la amiga a la que yo más quería de mi vida me sacó de la suya sin darme ni una sola explicación (y sigo sin superarlo a día de hoy)
es muy duro, pero al final lo que más te abre los ojos sobre una persona es la forma en la que se va de tu vida, y es entonces cuando entiendes todo lo que nunca te encajó y te dolía pero nunca cambiaba por más que lo hablaras