Creo que es la primera vez en la historia del videojuego que se lanza una revisión de una consola, 3 años después del lanzamiento, a un precio superior que el modelo original (y sin soporte vertical, que cuesta 29,99€). Eso, por no hablar del sobreprecio que pagaremos los usuarios europeos por algunos artículos como el lector externo (119€ frente a los $79 de EEUU).
Una generación que llegó con prisas, con una planificación de lanzamientos muy mejorable y agravada por la pandemia, que lleva arrastrando lanzamientos oldgen desde entonces, convirtiéndose casi en consolas intergeneracionales con mejoras que en pocos casos han justificado su compra en lo que respecta a los lanzamientos más importantes hasta ahora.
Desde luego, esto está lejos de ser una generación memorable en lo que a hardware se refiere.