Vamos a explicar lo que hizo Ana Bejarano con su demanda ante la corte con las app zero rating (como what’s app e instagram ) y las telcos
Imagina que Frisby, hace un acuerdo con Colombiana para ofrecer una gaseosa gratis con cada combo de pollo que compres. Cada vez que pides tu comida, te dan una Colombiana sin costo adicional.
Pero an Ana Bejarano, una defensora de los derechos digitales, esto no le parece justo. Según ella, las personas deberían tener la libertad de elegir qué gaseosa quieren gratis, ya sea Colombiana, Pepsi, Cocacola o cualquier otra marca, sin que una sola empresa tenga ventaja.
La corte le dio la razón y dictaminó que, si una telco en este caso del ejemplo, una cadena de pollos, quiere ofrecer una app, en este caso, una gaseosas gratis, debe incluir todas las marcas disponibles en el mercado, sin favoritismos.
¿Cuál es el problema? Colombiana ya no podría pagar a Frisby para que su gaseosa sea la única gratis, y Frisby, por su parte, no está dispuesto a cubrir el costo de regalar gaseosas de todas las marcas a todos sus clientes. Como resultado, Frisby decide que, de ahora en adelante, si quieres una gaseosa sea Colombiana, Pepsi o Coca-Cola,, tendrás que pagarla de tu propio bolsillo.
Ahora, traslademos esto al mundo de las telecomunicaciones. Las empresas de telefonía móvil (telcos) no van a ofrecer zero rating (datos gratis) para aplicaciones como WhatsApp, Signal, Telegram o Line. Antes, algunas telcos ofrecían acceso gratuito a ciertas apps como parte de sus planes, lo que permitía a millones de personas, especialmente de bajos recursos, comunicarse con familiares, amigos, gestionar citas médicas, enviar autorizaciones para medicamentos o incluso trabajar sin gastar sus datos.
Con la decisión de la corte, las telcos no pueden favorecer a una app sobre otra (como dar datos gratis solo para WhatsApp). Pero, en lugar de ofrecer acceso gratuito a todas las apps, lo más probable es que las telcos eliminen por completo el zero rating. Esto significa que ahora todos, incluidos quienes dependen de estas apps para comunicarse, tendrán que pagar por los datos que consuman, afectando especialmente a las personas de escasos recursos que usaban estas aplicaciones para mantenerse conectados.
En resumen, La intención teórica de Ana Bejarano era garantizar igualdad y libertad de elección, pero el resultado práctico es que millones de personas podrían enfrentar costos más altos para seguir usando apps esenciales en su día a día.
Cuando está uno desconectado de la realidad nacional y su odio a las grandes telcos y tecnológicas, terminan llevando a afectar a los más vulnerables.