Benjamín Cinto nació en Gualeguaychú y es estudiante de último año de Ingeniería Mecánica en la Universidad Nacional de Rosario.
Gracias a la recomendación de un profesor, se anotó al "NASA Challenge: Positive Connections: A Mechanism to Connect on Contact", un concurso que nació con el objetivo de facilitar la construcción en el espacio de estructuras como antenas, brazos y telescopios. Estas estructuras son demasiado grandes para entrar en el cohete durante el lanzamiento, por lo que se necesita una forma segura de transportarlas y desplegarlas una vez que alcancen su órbita.
Benjamín diseñó un mecanismo que bloquea de manera segura estas partes para que no se separen durante el despegue. Consiste en una cerradura utilizada desde el antiguo Egipto donde, al insertar el pasador en forma de cuña, se levantan los pestillos que al avanzar caen y lo bloquean. Su propuesta fue destacada porque se activa de forma automática, soporta las condiciones de aceleración del lanzamiento, pesa tan solo 200 gramos y es fácil de fabricar.
El jurado, compuesto por ingenieros con más de 30 años de experiencia en mecanismos y estructuras de naves espaciales, consideró que el proyecto de Benjamín era "verdaderamente excepcional".