Historia de ESOS PANAS
Estuve en la cárcel durante 6 años por porte ilícito de arma de fuego y drogas. Me sentenciaron a 9 años de prisión cuando caí, tenía solo 19 años de edad, y salí a los 25 años en libertad por un beneficio de confinamiento. Cumplí con todas mis presentaciones por 1 año hasta lograr la libertad plena, que aún sigue en proceso.
Antes de salir, siempre estuve con los panas. Les dije una vez, mirando hacia la calle: "Hermano, sabes que yo, de la puerta para allá afuera, soy un hombre nuevo." Y así fue, hoy en día soy una persona totalmente diferente, una nueva persona realmente.
Estando en mis primeros días en libertad, salí poco a las calles porque sentía una inseguridad dentro de mí muy fuerte. Cada vez que caminaba por las calles, mi mente me hablaba y me decía a mí mismo: "¿Será que la gente piensa que yo soy un delincuente?" Estaba mal, sinceramente. Mentalmente, después de tantos años en prisión, estaba confundido y no sabía qué hacer.
Un día, unos cristianos pasaron frente a la casa donde vivo. Ellos se quedaron mirándome, y yo los miré. No sabía que eran cristianos porque eran jóvenes y tenían Biblias en sus bolsos. Pero sabía que querían acercarse, así que tomé la iniciativa de hacerles señas para que se acercaran. Me saludaron y sacaron las Biblias. Empezaron a hablarme de la palabra de Dios. Al final, les dije: "Sabes, esto es lo que yo necesito." Ellos quedaron sorprendidos porque nunca nadie les había dicho algo así. Les dije que podían venir a visitarme al día siguiente, y así fue. Uno de los jóvenes, que ahora es uno de mis mejores amigos, me visitó, me habló de la palabra y me invitó a la iglesia. Yo le conté que estaba recién salido, y eso fortaleció aún más nuestra amistad. El siguiente domingo fui a la iglesia y empecé a andar con ellos. Escuchaba la palabra del predicador, y Dios siempre dice que somos libres en casi todos sus mensajes bíblicos. No tengamos miedo, y me empecé a sentir libre. Empecé a salir más y a soltarme. Con el tiempo, fui a algunos barrios con la Biblia para llevar el mensaje de Dios y empecé a hacer amigos. Llevaba un mensaje que es bueno y que ayuda mucho en nuestras vidas para sentirnos libres realmente. Con el tiempo, dejé de ir a la iglesia.
[2020]
Mi vecina siempre me invitaba a que participara en política porque le parecía que era muy bueno. Entonces, entré en la política y empecé a participar, aprendiendo a debatir los problemas de nuestras comunidades. Estaba todos los días en las calles. Me dieron un trabajo en prensa en la alcaldía porque veían que era bueno. Ahí aprendí a realizar diseños con una amiga llamada Génesis, y ella vio que era bueno. Yo mismo crecí y la ayudé. Obviamente, ella era mejor que yo, pero yo también fui muy bueno. Con el tiempo, me dieron un cargo político como jefe de UBCh y ayudé mucho a mi comunidad y a muchas otras. Participé activamente en muchas actividades. Una vez, afeité a unos 50 niños en un barrio. Siempre estuve dispuesto a ayudar y aportar algo positivo a mi país. Duré como 9 meses en política y luego la abandoné porque entendí con claridad que el Gobierno no se enfoca realmente en crear riqueza y tiene una política que, cuando la conocí bien, no me gustó. Un día, por la noche, me preguntaba: "Dios mío, ¿qué estoy haciendo? ¿Estoy apoyando al partido político correcto?" Algo dentro de mí me decía que no, y decidí abandonar. Me encerré por unos meses porque sabía que buscarían la forma de convencerme, pero ya había tomado mi decisión, y nada me iba a cambiar de opinión.
[2021]
Luego, con un vecino amigo llamado Vicente, que tenía un perrero y quería activarlo, decidí invertir. Como tenía criptomonedas NFT y otros activos, vendí algo y empezamos a vender perros. Le pusimos el nombre al perrero "El Point." Fuimos muy buenos socios durante varios meses, vendimos, ahorramos y avanzamos. Yo luego generé más ingresos en criptomonedas y decidí comprar mi propio perrero para ser independiente. Lo hice y abrí mi propio negocio en mi casa. Pasaron unos meses y tomé la decisión de ir a Colombia para aprender barbería con mi amigo Ozain. Vendí unos NFT que tenía, ganados en sorteos, por unos tickets que se revalorizaron, y los liquede como por más de 200 dólares. Con ese dinero, fui a Colombia con una máquina de afeitar que ya tenía y empecé mi nuevo rumbo para explorar y aprender.
[2022]
Llegué a Colombia, donde mi amigo me recibió, y empecé a trabajar en la barbería con ellos. Aprendí lo básico y con eso me mantuve en Colombia. Mientras trabajaba en la barbería, seguía aprendiendo sobre criptomonedas y blockchain. Fui a eventos de blockchain en Medellín y participé en hackatones, donde conocí programadores y me interesé mucho en la programación. A los meses, hicieron la segunda hackatón de Avalanche, y yo me registré y participé durante 24 horas con programadores y proyectos. Fue un día intenso, y el objetivo era ganar el premio. Con emoción y energía, hicimos el mejor proyecto y ganamos el primer lugar. No podía creerlo. Muchos sabían que se esforzaron y lo hicieron realidad porque fue un gran esfuerzo. Yo tenía menos experiencia, pero mi pasión y aprendizaje previo me ayudaron a aportar.
[2023]
Me vine a Venezuela después de 10 meses en Colombia, enfocado en encontrar la forma de monetizar mi conocimiento en criptomonedas y blockchain, algo que había estado estudiando durante mucho tiempo. Al llegar, tenía un objetivo claro. Le pagué a un buen barbero para que me visitara en mi casa y me enseñara técnicas avanzadas de barbería.
Mis próximos pasos incluyen construir un setup para hacer streaming, crear mi propio streaming y desarrollar mi negocio. Invertiré en mi marca de ropa "EsosPanas" y seguiré creciendo paso a paso, haciendo el bien y tomando decisiones correctas. Espero que les guste mi historia de vida, basada en hechos reales.
Nunca volví a los lugares de los hechos. Soy un hombre nuevo, pienso diferente y solo le pido a Dios que me guíe y me proteja, ya que quiero crear tantas cosas en mi país. A pesar de la crisis, sé que de las dificultades nacen los verdaderos creadores, y yo soy uno de ellos.
Por último, mis consejos son los siguientes: No uses armas, no vendas drogas y no te involucres en estupideces que puedan dañar tu vida para siempre. En su lugar, estudia, edúcate y trabaja con honestidad y respeto. No trates de ser más astuto que nadie; sé un hombre de bien.
Te comparto esto porque he sentido el rechazo cada vez que cuento mi historia, pero lo hago para que te ayude en tu vida y para que no cometas los mismos errores que cometí en el pasado. Gracias a Dios, abrazo la tecnología que nunca me ha juzgado, y nunca la soltaré, ya que es parte de mi vida y me ha ayudado mucho a seguir avanzando, trabajando y creando. Con esto, quiero demostrar que si yo puedo lograrlo, imagínate lo que tú, que también puedes hacerlo.
Nunca te detengas 🫡
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